domingo, 19 de octubre de 2014

Comunidades de Aprendizaje, capítulo 5.

Elboj, C.  (2001). Comunidades de aprendizaje: una escuela en la sociedad de la información para todas las personas. En Elboj, C.,  Comunidades de aprendizaje: transformar la educación (pp. 73-90).  Barcelona, Graó. 

Por Andrea Ahumada P. 
Síntesis del texto: 

En la primera parte del texto, la autora hace referencia a la definición de Las Comunidades de Aprendizaje (CA) y alude, en términos generales, a sus desafíos y objetivos. Las CA son resultado de variadas aportaciones comunitarias que buscan favorecer la igualdad educativa y social a través del cambio en los procesos educativos, partiendo del derecho básico de los niños/as de tener acceso a una educación de calidad, favoreciendo sus capacidades y no como compensación de sus desventajas sociales. El objetivo central es que las personas mejoren sus aprendizajes  al tiempo que el sistema mismo cambie para permitir la participación de todos en la sociedad. Se plantea que transformar una escuela implica transformar su estructura interna y, en tanto propuesta, debe nacer desde la comunidad y no como una imposición. El cambio también actúa en la mentalidad y participación tanto de los profesores, como las familias y los alumnos como eje central.  Las CA se fundamentan en la pedagogía crítica, pues conciben  la educación como posibilidad de cambio social y disminución de las desigualdades.

En el apartado siguiente se hace referencia a los conceptos y principios básicos que están detrás de las CA. Para Elboj, las CA son un proyecto de transformación social,  pues se basan en la no aceptación de la imposibilidad de cambio tanto en las personas como en las estructuras; un proyecto de transformación cultural en tanto intenta un cambio de mentalidad desde una recepción de un servicio público hacia una de protagonismo de la gestión pública; son también un proyecto de centro educativo pues se focalizan en las escuelas que se encuentran en desventaja  frente a sus condiciones externas, se busca impulsar a las escuelas para mejorar su rendimiento y su relación con el entorno educativo a través de intervenciones eficaces y cambios radicales; son además un proyecto del entorno  porque la transformación no afecta sólo al interior del aula o de la escuela, sino a toda la comunidad –barrio, comuna, etc-, planteando que, si la comunidad también es un agente educativo, los límites de la escuela como espacio cerrado desaparecen y la intervención toma un carácter global.

A través de la autoorganización las CA aspiran a conseguir el acceso de todas las personas al máximo de oportunidades de educación y cultura, de manera de igualar o mejorar los resultados en comparación con aquellos que se encuentran en mejor situación económica o social. Las CA se basan, también, en el aprendizaje dialógico en tanto siguen los principios del diálogo, la comunicación y el consenso igualitario, y se desarrollan por medio de una educación participativa de la comunidad, haciendo del aula un espacio intervenido por todos los agentes que pueden ofrecer un aporte al aprendizaje de los niños.

En la tercera instancia del texto, Elboj alude a las orientaciones pedagógicas que guían a las CA, planteando que no son orientaciones de didácticas concretas, sino que son las bases de una propuesta que apunta a conseguir que todo niño tenga acceso y las herramientas necesarias para participar en la sociedad de la información. El éxito de esto gira en torno a 4 ejes: a) Participación: superando la exclusión, el aprendizaje no queda sólo en manos de los profesores dentro del aula, sino que entran en juego todos los agentes educativos desde la planificación y realización de las actividades hasta la evaluación de las mismas; b) Centralidad del aprendizaje: se busca conseguir que todos desarrollen al máximo sus capacidades con independencia de las condiciones externas que puedan mermar la consecución de esta meta. Con estrategias flexibles, el eje central siempre es el aprendizaje, promoviendo la transformación, la creación de sentido y la solidaridad, llevando la dimensión enseñanza-aprendizaje más allá de las tareas escolares; c) Expectativas positivas: se apuesta por las capacidades que todos poseen como esencial para el éxito académico, por lo mismo se busca potencia las capacidades de todos individualmente y en colectivo, teniendo como estímulo el resalto del éxito, fomentado el autoestima, el control personal del propio proceso educativo y la ayuda para mejorar la participación; d) Progreso permanente: la evaluación se considera como parte del proceso educativo para llegar a una ciudadanía crítica, es importante no sólo considerar los aspectos a mejorar, sino también los elementos positivos  de las transformaciones conseguidas hasta el momento.

Finalmente, Elboj presenta el plan general para la puesta en marcha de una comunidad de aprendizaje, enfatizando que cada una de las 8 fases que componen el plan deben ser entendidas en el contexto de cada centro educativo, siendo un modelo flexible que debe ser adoptado con prudencia, reflexión y evaluación permanente. Puesta en marcha: Sensibilización (1 mes), para conocer el lineamiento general del proyecto y analizar el contexto social, el material teórico actuales en ciencias sociales y los modelos de educación;  toma de decisión (1 mes), en la cual el centro toma –o no- el compromiso de iniciar el proceso de transformación hacia una comunidad de aprendizaje, cada sector que compone la escuela debe debatir sobre lo que significa el proyecto; sueño (3 meses), a partir de la interiorización del debate anterior se trata de idear  la mejor escuela para los niños, es soñar la escuela ideal que se desearía para ellos olvidando las limitaciones del contexto;  selección de prioridades(1-3 meses), se busca conocer y analizar  la realidad y los medios con los que actualmente cuenta el establecimiento para establecer las prioridades del sueño; planificación (2 meses), sabiendo a dónde se quiere llegar y qué es lo central, es necesario activar el plan de transformación y planificar el cómo llevarlo a cabo. El proceso no tiene un final concreto, sino que debe estar siendo revisado y mejorado permanentemente, es por eso que la etapa de Consolidación, presenta orientaciones generales para este objetivo a través de la investigación, la  formación constante en las nuevas temáticas tanto en los profesores como en las familias y la evaluación permanente del proceso de transformación de la escuela en CA para seguir tomando las decisiones que la mejoren.

Comentario personal: 

Las Comunidades de Aprendizaje se plantean como un proyecto interesante para ser aplicado en las escuelas y establecer lazos fuertes con el medio en el que están insertas, la propuesta apunta a un importante cambio social. Dar el espacio para que todos los actores de la educación puedan aportar su conocimiento y que cada alumno sea potenciado en sus habilidades para aprender, y se aspire a ofrecer las mejores condiciones para el aprendizaje me parecen puntos fuertes para pensar en implementar este proyecto.  Sin embargo, a criterio personal, me cuesta imaginar la puesta en marcha de este tipo de plan, puesto que está pensado para un funcionamiento a largo plazo y constante evaluación, exige la disposición y participación de todos los miembros de la comunidad educativa, incluyendo a las familias. Pero pese a mis propias dudas frente al proyecto, es posible que en él se encuentren las bases para orientar el cambio hacia una sociedad más  crítica, inclusiva y participativa. 

Citas textuales: 

"Las comunidades de aprendizaje se plantean como una respuesta educativa igualitaria para conseguir una sociedad de la información para todos y todas: se parte del derecho que todos y cada uno de los niños y niñas tienen a la mejor educación y se apuesta por sys capacidades, contando con toda la comunidad educativa para alcanzar ese objetivo” (Elboj, 2002, pp. 73).

“Este proyecto se basa en la acción coordinada de todos los agentes educativos de un entorno determinado, cada uno con su cultura, con sus saberes, con su visión del mundo que aporta y comparte con todos los demás. El concepto de extraescolar se diluye porque todo puede hacerse fuera y todo puede hacerse dentro de la escuela, lo importante es que existe una orientación común, un proceso global de educación” (pp. 76).

“No sólo se trata de aprender, sino también de razonar y juzgar la información que se recibe” (pp. 77). 

sábado, 11 de octubre de 2014

Musicoterapia en la discapacidad sensorial


Compartimos con ustedes un vídeo realizado por alumnos de Universidad de Valencia en España donde se muestran los diversas modelos de la Musicoterapia como el Nordoff-robins, Gim, Analítico, Benenzon, behaviorista, los que en se pueden utilizar como una herramienta para mejorar la comunicación en personas con cualquier tipo de dificultad sensorial, incluso auditiva (captando la vibración sonora), aprovechando los efectos fisiológicos, bioquímicos, psicológicos, sociales y espirituales que tiene la música en todos los seres humanos

Muestra varios casos donde a través de la terapia con la música se logra facilitar y promover la comunicación, aprendizaje, movilización, expresión, organización u otros objetivos relevantes para asistir las necesidades físicas, psíquicas, sociales y cognitivas de las personas con alguna dificultad sensorial que dificulte la comunicación con otros.

Nos sorprende la variedad de formas en como se puede utilizar la música para ayudar en las múltiples condiciones de los niños o adultos, sobretodo el hecho de que las personas sordas solo a través de la vibración de la música puedan incorporar ritmos en sus cuerpos, hacer lazos con otros o incluso tener trabajo a partir de ello. Estamos tan distanciados de estás realidades que nos cuesta comprenderlas y ver espacios en común o formas en las que pueden ser ayudados, y resulta que son las mismas actividades que nos motivan y hacen bien a todos, pues es solo una brecha de ignorancia, en el sentido de que en los contextos que nos desenvolvemos y educamos no hemos tenido acceso a la diversidad.

viernes, 10 de octubre de 2014

Educación superior inclusiva: Testimonio estudiante no vidente

En el marco del mismo programa realizador de la entrevista a Alejandra Ayala, estudiante no oyente de la carrera de Artes de la Universidad de Chile subida anteriormente en este blog, ahora es el turno de Mariela Peranchiguay, estudiante de Derecho de la misma universidad, quién relata como fue su ingreso a nuestra casa de estudios y cuál ha sido su percepción y vivencia respecto a su estancia en la institución siendo no vidente.

En su relato, se evidencia como a pesar de las instancias de apoyo propuestas por las universidades para propiciar el ingreso de estudiantes con discapacidades, los obstáculos puestos por las políticas gubernamentales terminan dificultando el financiamiento de sus carreras.

La estudiante entrevistada manifiesta como el apoyo de la institución es lo que económicamente posibilita el desarrollo de sus estudios y su permanencia en la universidad. También comenta y profundiza sobre las relaciones interpersonales dentro de su carrera y como el apoyo entre los estudiantes y compañeros facilita la inclusión a la universidad. 


jueves, 9 de octubre de 2014

Educación superior inclusiva: Testimonio estudiante no oyente


A continuación les dejamos un video testimonial de una estudiante de Artes de la Universidad de Chile que presenta discapacidad auditiva.  En este video Alejandra relata las principales dificultades que enfrentó para ingresar a estudiar, las falencias del sistema educativo y los obstáculos que se le presentan diariamente tanto en su vida cotidiana como académica para desarrollarse y comunicarse en las aulas de clases.

La entrevista fue realizada el año 2013 por estudiantes de la carrera de Terapia Ocupacional de la misma Universidad y se enmarca en el Programa Ayudante Alumnos que busca acercar a los estudiantes a áreas respectivas a sus carreras con el objetivo de realizar actividades prácticas supervisadas.

En esta entrevista, además de conocerse aspectos académicos, Alejandra relata aspectos personales sobre sus relaciones con compañeros, amigos y profesores y como su discapacidad influye en el desarrollo de estas.




lunes, 6 de octubre de 2014

Los colores de las Flores


Siempre que pensamos en Color creamos una imagen mental acerca de ellos, los visualizamos, pero ¿qué pasaría si nunca hubiésemos visto un color?, ¿Cómo definirlo entonces? Las personas no-videntes no viven el fenómeno perceptivo de la misma forma que aquellos que pueden ver, pero también tienen algo que decir...

domingo, 28 de septiembre de 2014

EVALUACIÓN EDUCATIVA PARA LA JUSTICIA SOCIAL

Murillo, J., Román, M. y Hernández, R. (2011). Evaluación educativa para la justicia social. Revista Iberoamericana de evaluación educativa, 4, 1, 7-23.
Por Carla Vargas

Síntesis:

Respecto a la evaluación en  la educación se puede decir que posee diversos fines y utilidades, por una parte está la medición y constatación de los logros que consiguió el evaluado, además de trazar lineamientos, metas y objetivos respecto a lo que se espera del proceso de enseñanza. Otra relevancia de la evaluación sería que mediante  esta se conseguiría la tan anhelada justicia, inclusión e igualdad social. Esto ocurriría ya que midiendo las necesidades, dificultades y fortalezas de cada estudiante se ofrecería una educación de calidad y democrática.

Con ello la educación sería el punto de partida hacia una sociedad inclusiva e igualitaria, estaría aportando a lograr justicia y transformación social. Un acceso igualitario a la educación de calidad formaría ciudadanos íntegros, reflexivos, con capacidades intelectuales eficaces a la sociedad actual.

Un concepto que posee un rol central en el texto es el de Justicia Social, el cual posee una connotación sumamente política y que es comprendido como un ideal alcanzable y que guarda relación con una sociedad mejor, justa, inclusiva, democrática, segura, etc.

Los autores consideran que para que esta se logre, deben existir tres condiciones, las cuales son la Distribución, el Reconocimiento y la Participación. 

El primer concepto se refiere a la distribución de recursos materiales y culturales, que involucra cuatro principios básicos que son la justicia igualitaria, que implica que cada persona reciba una parte de lo que se distribuye, la basada en las necesidades, que como es nombrada conlleva que cada persona reciba lo que necesita, la fundamentada en el mérito, que busca que cada persona reciba de acuerdo a sus contribuciones y la de acuerdo con la diferencia, que implica que quienes están en desventaja reciban más beneficios. 

El concepto de Reconocimiento busca que tanto minorías como mayorías (sexuales, raciales, culturales, etc.) sean respetadas, reconocidas y consideradas como igualitarias.

que las personas sean consultadas y respetadas cuerdo a sus contribuciiandiciones mitan mejorar la calidad de la educaci
El concepto de Participación implica que las personas sean consultadas y respetadas en la toma de decisiones que involucren aspectos de su vida, además de la posibilidad de participar en instancias sociales y culturales enriquecedoras para si.

Las bases de la Justicia Social (Distribución, Reconocimiento y Participación) son por ende las bases para una educación inclusiva e igualitaria, esto ya que mediante una educación de alta calidad y de justa distribución, que dedique recursos a quienes por falta de ellos en su entorno social o familiar requieran de mayores elementos para ser ciudadanos con las mismas capacidades y conocimientos a quienes poseen recursos, conseguiríamos la justicia social. De igual forma, el reconocimiento, el respeto y la valoración de las diferencias individuales o culturales, fomentaría una sociedad inclusiva al igual que la participación libre y sana.

A partir de la evidencia del rol de la evaluación en la educación en la consecución de la Justicia Social se hace obvia la necesidad de contar con mecanismos eficientes y coherentes con los principios mismos de la Justicia Social.

Para ello debemos partir de la premisa de que el fin de la educación es que los estudiantes aprendan, pero aquí entra en juego una condición cierta, que todos los estudiantes son diferentes y que por ende sus formas de aprender, no son iguales.
Por ende la evaluación debe considerar sus diferencias de sexo, lengua, capacidad y clases social, entre muchos otros factores.

En conclusión, la evaluación favorece la mejora de los índices de inclusión en la educación, contribuyendo a la creación de mecanismos para que todos logren desarrollarse según sus intereses, necesidades y capacidades.

La obtención de bajos resultados en las evaluaciones se pueden exigir regulaciones y modificaciones que permitan mejorar la calidad de la educación que finalmente se reflejaría en la mejora de los resultados.

Para la evaluación hay que considerar dos aspectos, primero las dimensiones implicadas en el desarrollo integral de las personas y segundo la interacción de estas dimensiones, ya que el objetivo de la evaluación es direccionar los programas y los actores involucrados en la enseñanza para lograr que esta sea una herramienta para la justicia social.

Finalmente los autores señalan 11 factores que son determinantes para determinar el grado de contribución de la educación para la consecución de una sociedad justa.

Los factores son:
1.      Verificar la universalidad e igualdad en el acceso a la educación.
2.     Dar cuenta de la heterogeneidad social y cultural de los estudiantes en escuelas y entre escuelas.
3.     Evaluar la calidad del proceso de enseñanza y aprendizaje en el aula.
4.     Informar respecto de las condiciones y recursos para aprender.
5.     Monitorear el respeto y ejercicio de derechos de los niños, niñas y jóvenes en la escuela.
6.     Evaluar la participación de estudiantes, las familias y comunidad en la escuela.
7.     Supervisar la eficiencia interna de las escuelas.
8.     Evaluar los resultados y desempeños académicos de los estudiantes a nivel integral.
9.     Valorar la actitud y el compromiso del profesorado por los estudiantes
10.     Evaluar el compromiso y las acciones de los directores y directoras
11.     Supervisar la gestión de los administradores, las redes y los apoyos externos a la escuela.

Breve comentario:

El texto es sumamente útil para apreciar la importancia y utilidad de la evaluación en la educación, sobre todo desde una mirada pocas veces considerada como lo es la evaluación como una herramienta para lograr la justicia social.
Se evidencia que la evaluación es un instrumento sumamente complejo de construcción ya que para ello es necesario considerar un gran numero de factores como lo son las diferencias individuales de los estudiantes.


Citas textuales:

“[…] ni todos los y las estudiantes son iguales, ni la forma que tienen de aprender.” (pp.14)

“[…] la evaluación que los acompañe y retroalimente en sus procesos y logros ha de considerar y reconocer la diversidad de los estudiantes en cultura, lengua materna, género, capacidad o clase social,  entre otros.” (pp.14)

“[…] una evaluación para la Justicia Social requiere (...) analizar y reflejar el (...) aprendizaje y desempeño de mujeres y hombres, con diferentes capacidades, pero iguales en derechos; (...) para así poder dar mayor relevancia y pertinencia a la educación que estos grupos y colectivos necesitan.” (pp.14)

“Hay dos aspectos a considerar en este desafío para la evaluación: por un lado, la necesaria consideración de todas las dimensiones implicadas en el desarrollo integral de los sujetos; y, por otro, su abordaje en tanto dimensiones completamente interrelacionadas, que se nutren y se construyen en un permanente diálogo. La evaluación tiene gran poder en orientar y presionar a los sistemas, escuelas y actores en función de aquello que será evaluado.” (pp.15)

Cómo poner en práctica las decisiones curriculares

Ferguson, D. y Jeanchild, L. (1999). Cómo poner en práctica las decisiones curriculares. En S. Stainback y W. Stainback: Aulas inclusivas: un nuevo modo de enfocar y vivir el currículo (pp. 179-194). Madrid: Narcea.

Por Carmen Paz Soto R.

Síntesis del texto

El texto plantea formas de entender la escolarización y la enseñanza de manera que permita la inclusión de todos los alumnos, independiente de sus diferencias y capacidades. Se presentan algunas orientaciones y estrategias para los maestros, quienes deben decidir qué y cómo enseñar, es decir, ejecutar las decisiones curriculares dentro de una amplia variedad de posibilidades, ya sea según el alumnado, los materiales o lugares disponibles, la forma de enseñanza y/o la organización de los grupos. Estos factores permiten el desarrollo de diversas interacciones y experiencias de aprendizaje individuales, entre compañeros y/o con profesores dentro de las escuelas.
Las propuestas que se plantean, se basan en la idea de que debe haber un proceso de enseñanza que incluya a todos los estudiantes, sin segregarlos según sus capacidades o discapacidades. Para que esto sea posible, la escuela debe generar los mismos resultados en todos los alumnos, donde la enseñanza se adecue según sus capacidades y que todo lo que aprendan sea útil para su inclusión en la sociedad y la participación activa como miembros de sus comunidades. Por otro lado, el proceso de enseñanza supone que todos los alumnos sean capaces de dar significado y sentido a lo que aprenden, que sean capaces de relacionarlo con sus conocimientos y experiencias anteriores, para así dar un sentido práctico a lo que se les enseña.
Aunque el proceso fundamental de enseñanza en cuanto a contenidos sea igual para todos, este se debe estructurar de forma diferente según las necesidades o el estilo de aprendizaje de cada alumno, que varía con el tiempo y según la tarea que deban realizar. Los maestros deben adaptar constantemente sus estrategias de enseñanza a la diversidad de alumnos y en los distintos momentos de su experiencia de aprendizaje.
Otro aspecto relevante en que la enseñanza debe ser diferenciada es en el proyecto curricular para cada alumno. Algunos adquirirán prácticamente toda la información y destrezas contenidas en el currículo fácilmente, otros en cambio, requerirán adaptaciones curriculares para conseguir los objetivos de participación e inclusión social de la enseñanza, mayor tiempo para aprender, otros tipos de apoyo y un mayor esfuerzo y trabajo para obtenerlo. Los maestros también se encontraran con algunos alumnos en que sus capacidades y carencias les impedirán aprender como los otros, por lo que tendrán que buscar formulas creativas para adaptar el currículo y poder satisfacer sus necesidades educativas, y así logren participar activamente en la vida dentro y fuera de la escuela.
Posteriormente, se plantean algunas reglas para estructurar las diferencias de los alumnos, poniendo en práctica el currículo en grupos heterogéneos, también se dan trucos para que éstas reglas resulten más eficaces. La primera regla consiste en maximizar la variedad de alumnos, no sólo por un mero agrupamiento por proximidad física, sino que implica la forma de organizar a los grupos, es decir, a qué alumnos agrupar (según género, etnia, rendimiento, habilidades de comunicación, integración social, capacidades en cuanto a una tarea, etc.) y la planificación de sus experiencias de aprendizaje (tanto de manera aislada como en relación a sus pares).
La segunda regla consiste en maximizar la interdependencia positiva, esto se produce luego de organizar las experiencias de aprendizaje de los alumnos de manera que se promuevan sus habilidades para asimilar contenidos, trabajar juntos estableciendo relaciones de reciprocidad, adquieran un sentido de experiencia compartida, aprecien la diversidad humana, desarrollen habilidades de cooperación aprendiendo a depender unos de otros para conseguir objetivos comunes y ayudarse mutuamente.
La tercera regla consiste en maximizar los logros individuales, capacitando a los alumnos para que dominen los contenidos de la enseñanza, adquieran competencias en distintas dimensiones para participar activamente en la vida extraescolar. Para esto, se deben apreciar y recompensar los rendimientos individuales y grupales, estimular el apoyo mutuo y también evaluar y supervisar los avances/errores de su enseñanza.
Se concluye que las diferencias entre los alumnos son necesarias para los estudiantes y maestros, ya que permite a las escuelas incluir a todos los alumnos, reforzando el aprendizaje de cada alumno según sus necesidades a causa de sus diferencias y no a pesar de estas.

Comentario Personal

Parece ser fundamental dejar atrás la perspectiva de enseñanza que da por supuesto que algunos alumnos para aprender deban ir a escuelas especiales y separadas del resto de los alumnos “normales”. Lo que bien se sabe sólo ha traído como resultado la estigmatización, aislamiento y segregación de estos alumnos.
Si se parte de la base que los objetivos de la escolarización y la enseñanza son iguales para todos los alumnos, la inclusión sería factible y deseable para el desarrollo de escuelas con una gran riqueza en su diversidad de formas y estilos de aprendizaje para grupos heterogéneos. Sería un lugar fundamental para el trabajo cooperativo entre compañeros y maestros, donde se progrese hacia los mismos resultados por las vías que sean más adecuadas para cada alumno. De esta forma, todos podrían aprender, desarrollarse y ser partícipes activos de la cultura en que vivimos.

Citas Textuales

“El resultado real de la escolarización para todos los alumnos es muy sencillo: todo lo que aprendan debe servirles para ser miembros activos de sus comunidades respectivas” (Ferguson & Jeanchild, 1999, pp. 181).

“Aprender supone, para todos los alumnos, determinar el significado de lo que se aprende y cómo se relaciona con sus conocimientos y experiencias anteriores” (pp. 184).

“El fin supremo de la enseñanza en un grupo heterogéneo consiste en utilizar las diferencias entre los alumnos para reforzar el aprendizaje de cada uno dentro del grupo”  (pp.191).


“Los contenidos críticos de la enseñanza son los mismos para todos los alumnos, aunque puedan utilizarse de distintas maneras para acomodarlos a las diferentes necesidades y estilos de aprendizajes” (pp. 193).